Con un descenso en las ventas de aproximadamente el 70%, parece ser que el sector de la náutica de recreo ha alcanzado ya su línea de flotación y se dispone a naufragar en este mar de crisis. Así de tremendistas se muestran algunos profesionales y responsables del sector que, a diferencia de años anteriores, no solo está limitando la construcción de más barcos, sino que no logra desprenderse del stock acumulado en los astilleros durante el último año.

Embarcacion de recreo.Pérdidas, despidos, EREs…, son conceptos que también han alcanzado a este mercado, típicamente relacionado con la época estival, y donde, como siempre, la peor parte se la llevan las pequeñas empresas familiares. En el primer trimestre de 2009, las matriculaciones han caído más del 50% respecto a los datos del año anterior, lo que ha motivado que se alcen las primeras voces reclamando medidas urgentes para paliar la situación: la suspensión del pago del IVA de las embarcaciones más pequeñas y la revisión de los títulos para el gobierno de las mismas, son algunas de las ayudas que el sector solicita al Gobierno.

En cifras, comprar una embarcación de recreo está al alcance de solo algunos bolsillos. Como ejemplo, decir que una eslora de unos nueve metros cuesta alrededor de 170.000 euros, a los que hay que añadir el coste del permiso de navegación, y los gastos portuarios y de mantenimiento. Y, al parecer, cada vez son menos los que se animan a comprar un artículo de estas características en los tiempos que corren.

Si la crisis ha alcanzado ya al segmento turístico de lujo, uno de los intocables en cuestiones de dinero y de inversiones millonarias, ¿qué será lo próximo?